Centra tu atención: Sé impecable con lo que oyes, o lo que es lo mismo: no te tomes nada personalmente.

¿A qué viene esto? Pues a que estamos en septiembre y entramos en el último cuatrimestre del año.

Es momento de revisar y re-encuadrar.

Y qué mejor forma de hacerlo que centrando tu atención en nuevos hábitos para los próximos cuatro meses que quedan hasta final de año y que harán tu vida más fácil.

Porque acabó el verano y las vacaciones. Vuelta al cole. Literal.

Ya has pasado el trago del último día de vacaciones, probablemente algo parecido a los domingos de invierno previos a los lunes laborales pero elevado a la 10ª potencia.

Vale, pues acepta que ya se ha terminado el verano y agradece el haber disfrutado de lo que sea que hayas hecho, mucho o poco.

Y ahora, centra tu atención en el momento presente: estamos en septiembre, un mes de repasar como ha ido el año y re-encuadrar lo que queda del mismo.

Un mes perfecto para centrar tu atención en aquello que quieres.

Haz un esfuerzo por centrar tu atención y, en lugar de lamentarte de volver al trabajo, empieza a agradecer el retomar tus rutinas. Y siente si ha llegado el momento de hacer algunos cambios en tu vida. Ponte en marcha.

¿Cómo?

Pues gestionando tu atención: esa herramienta básica con la que todos contamos y muy pocos gestionan de forma consciente.

Es momento de centrarte… ¡gestiona tu atención!

Te planteo empezar el último ciclo del año centrando y trabajando tu atención porque:

aquello en lo que pones tu atención, crece

elegir dónde pones tu atención cambia los resultados

es tu atención y está ahí, accesible, de fácil uso y extremadamente eficaz

si tu realidad la ves oscura, es consecuencia de que te estás centrando en lo que no te gusta de esa realidad.

Y puedes poner tu atención en lo que SÍ te gusta. Y entonces, tu realidad cambia.

Te ofrezco CUATRO CLAVES para que centres tu atención en aspectos esenciales que harán tu vida mucho más sencilla y te ayudarán a lograr lo que quieras proponerte para antes de que acabe el año.

Clave para centrar tu atención: sé impecable con lo que oyes

Pase lo que pase, oigas lo que oigas o veas lo que veas, no personalices lo que te ocurre porque nada de lo que los demás hacen es por ti, lo hacen por ellos mismos.

Cada uno llevamos nuestra mochila cargada de nuestras creencias, vivencias y emociones. Cuando te tomas personalmente lo que alguien te dice, asumes que ese alguien conoce lo que hay en tu mochila y aspiras a imponérsela por encima de la suya.

Incluso cuando alguien te grita directamente: eso NO tiene nada que ver contigo. Créeme, lo que esa persona dice y sus opiniones responden a la carga de su mochila. ¡Se está refiriendo a sus propios sentimientos!

Es su basura emocional, no la recojas. Porque al hacerlo la conviertes en tu propia basura.

¿Te ofendes con algunas personas? Pues debes saber que al ofenderte sólo estás respondiendo a tu necesidad de tener razón y demostrar que el otro está equivocado.

Es igual cuando tú dices algo y el que te escucha se siente ofendido. Lo que expresas no es más que un reflejo de tu propia mochila, de tus propias creencias y experiencias. Y no tienen nada que ver con el otro.

Tú eres tú. Tal cual. Extraordinario. Único. Y tu tienes tu manera de ver del mundo, cada uno tenemos la nuestra, que va en función de nuestra mochila.

Tú eliges, tú decides…

Si te dicen algo que te duele, no es lo que te han dicho, sino los conflictos que tú tienes y que el otro ha sacado tocado con lo que ha dicho. El daño te lo haces tú mismo.

Si te tomas algo personalmente, te estás exponiendo a sufrir para nada. Por lo tanto, mejor confía en ti y decide si crees o no lo que alguien te dice. Tú eliges.

Si consigues ver a los demás tal y como son y los aceptas, sin tomarte nada de lo que dicen de forma personal, lo que hagan o digan no te dañará. Aunque te mientan. Entiende que aquél que miente, siempre lo hace por miedo. Miedo a que descubran que no es perfecto.

Puede que te encuentres con alguien que no te trata con amor ni respecto. No te tomes lo que te diga personalmente, déjalo ir. Que se aleje de ti será un regalo. Déjalo ir y elige confiar en ti mismo más que confiar en lo que él te diga.

Si crees lo que otros te dicen, estás sacando tu poder personal fuera de ti. Estás poniendo tu atención en lo que otros te dicen. Le estás dando más valor a lo que te dicen que a lo que tu crees, sabes y piensas. Estás dejando tu poder personal en manos de otros.

Tomarte las cosas personalmente es como estar en un pozo ciego, no hay fin. Es algo así como acelerar el coche en punto muerto: gastas gasolina y no llegas a ninguna parte.

Técnicamente, el tomarse algo personalmente es una proyección.

Una proyección es una mecanismo por el cual atribuyes a otras personas tus propios sentimientos y proyectas fuera los deseos censurados que te niegas a ti mismo.

Realmente, cuando te tomas algo personalmente estás activando un mecanismo de defensa a través del cual atribuyes a otros lo que te resulta inaceptable de ti mismo.

No te tomes nada personalmente porque tus reacciones emocionales ante los demás, agradables o desagradables, son indicadores de que hay algo tuyo que el otro te está mostrando.

Te propongo que a partir de hoy:

  • Cada vez que te tomes algo o a alguien personalmente, lo aproveches como una oportunidad para aprender, porque lo que ves en los demás SIEMPRE te dice mucho de ti mismo.
  • Intenta ver a esas personas que te hacen sentir mal o te enfadan como agentes que vienen a tu vida a enseñarte a ganar consciencia, a conocer tu parte más escondida y negada.
  • No te tomes nada personalmente porque tu verdad es tuya y la del otro es sólo suya. Ten claro que cuando te enfadas con otro, se trata de algo relacionado contigo.
  • Adquiere el hábito de no tomarte nada personalmente y verás como poco a poco, dejarás ir la envidia, los celos, la rabia, … la tristeza se alejará de ti.
  • Confía en ti mismo y sé consciente de tu responsabilidad en todo lo que te ocurre. No eres responsable ni víctima de los actos de los demás, sólo eres responsable de ti mismo.

Aunque te cueste creerlo, el que todo sea tuyo tiene una enorme ventaja y es que lo que está dentro de ti puedes cambiarlo y sanarlo.

¡Alégrate! Si todo fuera ajeno a ti, serías una víctima impotente del mundo que te rodea.

 

 

La 2ª clave: Centra tu atención: Sé impecable con lo que dices en el próximo post.

  

La proyección es una herramienta muy potente para descubrir lo que parece inaccesible dentro de uno mismo. En mis procesos de coaching la trabajo de forma intensiva para que el cliente pueda ver reflejado en el exterior cualidades o aspectos ocultos propios.

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